martes, 23 de noviembre de 2010

SOLDATI: TIERRA DE NADIE

Fueron 2 horas de anticipación con la que llego el micro con los jugadores de Cambaceres y una inesperada sorpresa que nos recibió, no solo que no había ni un policía en el estadio esperándonos, sino que tampoco había ni un dirigente, ni un empleado del club, ni nadie. El estadio completamente cerrado, y una desolación sorprendente. También sorprendió la precariedad del lugar donde se alojo a la prensa, ya que si bien aun no estaba inaugurado, nadie impidió que allí se instalen, con la delegación visitante e hinchas locales mezclados, con cables y zapatillas en inmensos charcos de agua. Algo que con mucho menos en Ensenada nos hubiesen clausurado, cerrado, suspendido o sancionado.

Además de estar la puerta entre parcialidad y campo de juego sin llave y sin nadie controlando. También estaba la cancha sin marcar y no se nos destino un lugar a los dirigentes visitantes. Algo que en el 12 de Octubre jamás pasaría.